Control de costes durante la ejecución: fábrica + obra
A la tercera certificación mensual, el control económico de la obra detecta una desviación importante: los costes acumulados van por encima del presupuesto adjudicado. El director de obra mira el cuadro y se da cuenta de que el desfase no viene de obra (que va al ritmo previsto) sino de fábrica: ha habido modificaciones de proyecto que han generado piezas nuevas, y los precios unitarios de esas piezas no estaban contemplados. Si no se detecta a tiempo, esa desviación crece. Si se detecta, se gestiona. Esta lección entra en cómo se hace el seguimiento económico real de un proyecto industrializado.
Dos centros de coste, una sola obra
A diferencia de la obra tradicional, donde el centro de coste es uno (la obra), un proyecto industrializado tiene al menos dos centros que avanzan en paralelo:
- Centro fábrica: progresa por lotes de fabricación. Cada lote tiene su coste asociado y su fecha de entrega.
- Centro obra: progresa por unidades montadas. Cada unidad montada genera derecho a certificación.
Estos dos centros no avanzan a la misma velocidad. Habitualmente la fábrica adelanta producción de cara a tener stock listo para el montaje, mientras que la obra solo certifica lo realmente montado. Esto genera una asimetría de flujo de caja que hay que entender desde el principio.
El sistema de certificaciones
La certificación es el documento mensual que reconoce el avance ejecutado y autoriza el pago. En proyecto industrializado, conviene separar:
- Certificación de fabricación: avance de piezas fabricadas y aceptadas. Se acuerda en contrato si genera derecho a pago directo o si solo se reconoce contra montaje.
- Certificación de transporte: cuando aplica como partida separada.
- Certificación de montaje en obra: avance de piezas montadas e incorporadas a la obra.
- Certificación de obra complementaria: cimentación, conexiones, acabados, urbanización.
Algunos contratos pagan un porcentaje contra fabricación (típicamente entre el 30 % y el 60 % del precio del elemento, según práctica habitual) y el resto contra montaje. Este reparto es objeto de negociación y figura en el contrato firmado.
Desviaciones típicas y cómo gestionarlas
Las desviaciones económicas en proyectos industrializados tienen un patrón distinto al de la obra tradicional. Las más habituales son:
- Modificados de proyecto durante la fabricación: el promotor cambia algo (un acabado, un hueco) y la pieza ya está en producción o terminada. Cuanto más tarde llega el cambio, más caro es. Pasada cierta fase del proceso, el cambio se convierte en una pieza nueva entera.
- Piezas no conformes detectadas en obra: la pieza llega y no cumple. Hay que decidir si se acepta con ajuste, se rechaza y se rehace en fábrica, o se sustituye por otra. Cada decisión tiene impacto económico y de plazo.
- Retrasos en cimentación que paran la entrega: si la obra no está lista, el fabricante no puede entregar. Genera costes de almacenamiento, demoras logísticas o reorganización de la planta.
- Cambios en el plan de montaje: una grúa que no se puede emplazar donde estaba previsto, una secuencia que hay que reorganizar por un cambio de planta, un acceso que no estaba contemplado.
Cada una de estas desviaciones se debe registrar formalmente, valorar económicamente y gestionar mediante el procedimiento de modificados previsto en el contrato.
El cuadro de mando mínimo
Un proyecto industrializado con disciplina económica mantiene actualizado, al menos mensualmente, un cuadro con:
- Coste fábrica comprometido vs. presupuestado por familia de elemento.
- Coste fábrica facturado vs. comprometido.
- Coste obra ejecutado vs. presupuestado por capítulo.
- Coste de modificados aprobados, en negociación y previstos.
- Flujo de caja real vs. previsto.
- Indicador de plazos: porcentaje de elementos fabricados, transportados, montados.
Sin este cuadro, las desviaciones aparecen tarde y dejan poco margen de reacción.
Modificados: la pieza más sensible
En obra tradicional, un modificado se ejecuta y se valora a posteriori contra precios de proyecto o precios contradictorios. En proyecto industrializado, el modificado ha de aprobarse antes de iniciar la producción de la pieza afectada. De lo contrario, cuando llegue la fase de aprobación administrativa, la pieza ya estará fabricada y el modificado deja de ser una decisión libre.
Esto implica una disciplina contractual mucho más estricta. Los procedimientos de aprobación de modificados deben tener plazo de respuesta corto y figura claramente definida en el contrato.
La importancia del libro económico
Al cierre del proyecto, además del Libro del Edificio previsto por la LOE, el equipo conserva un libro económico: la trazabilidad documentada de cómo se ha ejecutado el presupuesto, las desviaciones registradas, los modificados aprobados y las lecciones aprendidas. Este libro es la base sobre la que se calibran los presupuestos de proyectos siguientes y permite que la organización mejore con cada proyecto.
En la siguiente lección
Hemos visto cómo se controlan los costes durante la ejecución. La última lección del curso entra en lo que envuelve a todo el proceso: cómo se financian los proyectos industrializados, qué modelos de pago son habituales y qué riesgos económicos asume cada parte.
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