Arquitecto: tu primer proyecto de principio a fin
Esta lección recorre las seis misiones que verás en tu panel de inicio, en el mismo orden en que se hacen. No es un resumen teórico: es exactamente lo que la plataforma te va pidiendo.
Una advertencia que conviene entender antes de empezar: ninguna misión se marca por visitar una pantalla. Se marca cuando el resultado existe de verdad en tu proyecto. Si abres una pantalla, la miras y te vas, sigue pendiente — y así debe ser.
1 · Crea tu primer proyecto
Un proyecto es el contenedor: nombre, tipo y ubicación. Nada más por ahora.
No hace falta tenerlo todo decidido para crearlo. El proyecto es el sitio donde irán apareciendo las decisiones, no el resultado de haberlas tomado ya.
2 · Añade un subproyecto
Aquí llega la primera decisión de fondo: qué sistemas lleva tu proyecto.
Cada subproyecto es un sistema constructivo. Si la fachada es de hormigón arquitectónico y la estructura de acero, son dos subproyectos, y cada uno seguirá su camino: su fabricante, su fabricación, su documentación.
Declara también qué parte del proyecto ocupa cada uno. Ese porcentaje es lo que después permite decir cuánto del edificio está industrializado y cuánto va por obra tradicional.
3 · Abre el Pasaporte de tu proyecto
El Pasaporte se materializa a partir de tus subproyectos: una espina común para el proyecto y un carril por cada sistema industrializado.
En cuanto lo abres tienes la foto completa: qué fase está en curso, qué puntos faltan y cuál es el siguiente paso. Este es el sitio al que volverás. Es el hogar del proyecto, no una pantalla de informes.
4 · Sube tu modelo
Con el DXF o el IFC la plataforma deja de depender de lo que tú le cuentes y empieza a leer el edificio.
De ahí salen la modulación de paneles, la validación, las fichas de fabricación y las mediciones. Es el punto donde el proyecto pasa de ser una ficha a ser un modelo con el que se puede trabajar.
5 · Responde tu primer punto del Pasaporte
Un punto se responde de dos maneras: cumplido, con su evidencia, o no aplica, con su motivo escrito.
La segunda opción es tan legítima como la primera. Lo que no existe es dejarlo a medias sin decir por qué: un punto sin responder bloquea el gate, y el gate bloquea la fase.
Fíjate en quién firma. Cada punto lo acredita el perfil responsable, y esa firma queda registrada con su fecha. Por eso el Pasaporte sirve como acreditación y no solo como lista de tareas.
6 · Comparte el Pasaporte con tu promotor
Se comparte con un enlace. Quien lo recibe ve el estado real del proyecto sin necesidad de crearse una cuenta: las fases recorridas, los gates cerrados y los que no.
Es la misma información que ves tú, en modo lectura. No hay una versión maquillada para enseñar fuera.
Cuando las seis están hechas
El panel de misiones desaparece. No se queda como adorno ni te felicita cada vez que entras: ha cumplido su función y se retira.
A partir de ahí, el sitio donde se trabaja es el Pasaporte.
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